Somos lo que comemos, y los productos orgánicos ya no son cosa de algunos pocos. La producción ecológica es un sistema de gestión y producción agroalimentaria que combina las mejores prácticas ambientales junto con un elevado nivel de biodiversidad y preservación de los recursos naturales. Se encarga principalmente de preservar la fertilidad del suelo y reconstruirlo de manera natural, no usar químicos ni productos de síntesis que perjudiquen al medio ambiente, usar responsablemente los acuíferos, rotación de cultivos y gestión de plagas sostenible.
La concienciación de llevar una vida saludable y el cuidado del medioambiente hacen cada vez más fuerte y visible al «sector bio» que exhibe un buen semblante e incrementa su facturación con el correr de los años.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, explican que la producción ecológica se encuentra regulada en España desde 1989. Pero no fue hasta el año 1993 cuando entró en aplicación el primer Reglamento comunitario.
Como distintivo para que el consumidor pueda diferenciar los productos ecológicos, todas las unidades envasadas llevan impreso el logotipo de la UE, el código numérico de la entidad de control y los términos específicos de producción ecológica.
Según greenpeace.es la agricultura ecológica posee una gran cantidad de beneficios ya que permite a las comunidades producir los alimentos necesarios para alimentarse. Este tipo de agricultura favorece un futuro con una agricultura respetuosa y alimentos saludable para todas las personas. Los alimentos cultivados de forma ecológica tienen mejor sabor y son más sanos. Un estudio reciente en California muestra que las fresas cultivadas ecológicamente son más dulces que las producidas de forma convencional. La variedad ecológica también contiene un 10% más de antioxidantes, relacionados con la prevención de muchas enfermedades.
En términos económicos, este método de agricultura moderna conduce a mayores rendimientos de los cultivos. A nivel mundial, la agricultura ecológica puede producir un promedio de aproximadamente 30% más alimentos por hectárea que la agricultura convencional. En los países en desarrollo, la agricultura ecológica puede producir aproximadamente un 80% más de alimentos por hectárea. Al no emplear insumos químicos sintéticos que además, son muy contaminantes, se produce un ahorro muy importante para los agricultores. También, supone la mejor forma de mitigar los efectos del cambio climático y ayudar a la población mundial a adaptarse a los cambios que supone el calentamiento global.
En la actualidad, 2.600 millones de personas (cerca del 40% de la población mundial), son pequeños agricultores. Estos son los agricultores que producen la mayor parte de los alimentos que consumimos.
Millones de agricultores de todo el mundo practican la agricultura ecológica, demostrando que es posible producir alimentos suficientes con rentables métodos ecológicos.
España es el país que, por cuarto año consecutivo, se ha situado a la cabeza del pelotón en la Unión Europea en cuanto a la superficie destinada a la agricultura ecológica, alcanzando ya la cifra de 1.845.039 hectáreas lo que representa un crecimiento en 2011 del 11,76%. Es el claro ejemplo de que la agricultura ecológica es viable y que es la única solución para salvar a la agricultura y permitir el desarrollo rural, más aún en estos momentos de profunda crisis socioeconómica y ecológica.
35º FERIA BIOCULTURA
La 35ª feria de Productos Ecológicos y Consumo Responsable organizada en el recinto ferial de IFEMA recibió cerca de 400 stands que ofrecieron productos de alimentación ecológica, productos para la higiene y la cosmética, salud, moda, reciclaje, hogar, medio ambiente, turismo rural, y un largo etcétera.
A lo largo de cuatro días de exposición no han parado de entrar personas acompañadas de carros de la compra vacios para salir cargados de productos ecológicos, lácteos como queso de oveja o cabra, aceite de oliva virgen extra y productos que facilitan la higiene íntima de las mujeres como la copa menstrual o compresas de tela.
Infinidad de productos de los cuales podemos decir que la mayoría iban destinados a familias o personas cuyos hábitos de alimentación se basan en productos ecológicos, naturales de la tierra y no de ultra procesados. A pesar de primar este tipo de productos, cualquier persona que desee llevar una vida saludable y con un buen hábito de alimentación podría consumir.
Además de alimentación, higiene y cosmética, también destacaban stands para depurar el agua, con botellas de agua y demás recibientes para evitar plásticos de un solo uso, moda ecológica y respetuosa con el medio ambiente, métodos alternativos a la construcción actual de viviendas, experiencias de bienestar (yoga, retiros espirituales, acampadas, etc.).
Por otro lado, también se ofrecían electrodomésticos y alternativas sin plásticos parecidos a los de toda la vida. Dentro de la moda sostenible y de la alimentación también había stands dedicados al estilo de vida vegano, con sus correspondientes alternativas y suplementos alimenticios, “medicina” natural o alternativas medicinales, infusiones, etcétera.
Los productos ecológicos tienen la ventaja de ser bienes saludables, sin aditivos sintéticos, sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, de mayor calidad, etc. sin embargo, su precio suele ser más elevado que los productos industriales debido a que son artesanales, las materias primas son más caras, su producción es a baja escala y porque están de moda actualmente.
Quizá por ello y desde nuestro punto de vista la variedad de stands, de personas, de productos y de actividades tenían una desventaja y es que la mayoría de ellos no mostraban el precio de los productos de venta lo que puede limitar o evitar que las personas que tienden a ser más tímidas se interesasen por el producto.
A pesar de eso, la gente compró hasta el punto que los datafonos dejaron de funcionar correctamente y aún así sus creadores no dejaron de dar a probar a los clientes sus productos. Los diseñadores de esa gran variedad de objetos y productos mostraron una gran dedicación e ilusión por lo que hacen.